Malasia avanza hacia la obligatoriedad de limitar la velocidad de los vehículos comerciales

Malasia está endureciendo su normativa de seguridad vial con una nueva política que exige dispositivos de limitación de velocidad (DLV) para los vehículos comerciales. A partir de octubre de 2025, los vehículos pesados, como camiones y autobuses, deberán cumplir los requisitos de control de velocidad establecidos por las autoridades.

La medida llega tras la creciente preocupación por los accidentes causados por el exceso de velocidad, especialmente en autobuses de largo recorrido y flotas logísticas. Las autoridades pretenden reducir las colisiones a alta velocidad imponiendo un límite máximo de velocidad de unos 90 km/h mediante sistemas de control electrónico.

A diferencia de las medidas de seguridad tradicionales, los limitadores de velocidad funcionan restringiendo la aceleración una vez que el vehículo alcanza una velocidad preestablecida. Esto garantiza el cumplimiento constante de la velocidad sin depender por completo del comportamiento del conductor, lo que lo convierte en una solución más fiable para la seguridad de las flotas.

La normativa se aplicará por fases, dando tiempo a los operadores para verificar los sistemas existentes o instalar dispositivos de adaptación homologados. Sin embargo, los primeros informes sugieren que el cumplimiento sigue siendo relativamente bajo, y se espera que la aplicación sea más estricta en los próximos meses.

Para los operadores de flotas y las empresas de transporte, esta política supone un cambio hacia una gestión más inteligente y controlada de los vehículos. Más allá del cumplimiento de la normativa, la integración de la tecnología de limitadores de velocidad con los sistemas de seguimiento GPS y telemáticos puede convertirse en el siguiente paso para mejorar la eficiencia operativa y la seguridad.